La preparación de la comida se convierte en una parte fundamental de la vida del Club de la Vida Escolar. Mientras cocinan juntas y reparten tareas, las chicas intentan conservar una sensación de normalidad dentro de la escuela. Sin embargo, bajo ese ambiente cotidiano afloran preocupaciones, miedos y tensiones que dejan en claro que sobrevivir no solo depende de los recursos, sino también de mantenerse unidas frente a una realidad que no les da descanso.